Críticas

Estreno en cines

Crítica de “Marty Supremo” (“Marty Supreme”), película de Josh Safdie con Timothée Chalamet

Tras haber dirigido juntos films como Go Get Some Rosemary / Daddy Longlegs (2009), Lenny Cooke (2013), Heaven Knows What (2014), Good Time: Viviendo al límite (2017) y Diamantes en bruto (2019), los hermanos Benny y Josh Safdie decidieron trabajar por separado: Benny estrenó en septiembre último La Máquina: The Smashing Machine, sobre el universo de la lucha libre de finales de los años '90; y Josh lanzó apenas un mes después este largometraje ambientado en el mundo del ping pong en la década de 1950.

Estreno 15/01/2026
Publicada el 08/01/2026

Marty Supremo (Marty Supreme, Estados Unidos/2025). Dirección: Josh Safdie. Elenco: Timothée Chalamet, Odessa A'zion, Gwyneth Paltrow, Tyler the Creator, Abel Ferrara, Fran Drescher, Sandra Bernhard, Ralph Colucci y Koto Kawaguchi. Guion: Josh Safdie y Ronald Bronstein. Música: Daniel Lopatin. Fotografía: Darius Khondji. Edición: Ronald Bronstein y Josh Safdie. Distribuidora: Diamond Films. Duración: 149 minutos. Apta para mayores de 13 años con reservas. Salas (primera semana): 91.

En un momento de Marty Supremo, en el marco de un ensayo teatral, se habla del obsesivo trabajo de los actores “del método” para encarnar a sus personajes, en una referencia clara al Actors Studio que por entonces (la acción transcurre a principios de los años '50) estaba dirigido por Lee Strasberg. En esa misma línea, podría ubicarse a Timothée Chalamet como una suerte de continuador no solo de aquellas técnicas sino del espíritu y el compromiso a la hora de incorporar, encarnar, sentir y “vivir” sus personajes. Alcanza con ver sus últimos dos films: cantó como Bob Dylan en Un completo desconocido y juega como un campeón mundial de tenis de mesa (la historia está inspirada en la figura de Marty Reisman) en esta película de Josh Safdie.

Chalamet es Marty Mauser, un judío de 23 años con bigotito y marcas de acné que vive en Nueva York, al que en los primeros minutos lo encontramos trabajando como vendedor de zapatos y poco después perdiendo la final del Abierto Británico de ping pong contra un hasta entonces ignoto rival japonés (interpretado por el jugador profesional sordo Koto Kawaguchi), pero ya en ese prólogo lo vemos como un tipo altanero, seductor, egocéntrico, manipulador e impulsivo que vive tapando un engaño con otro, que es capaz de abandonar sin remordimiento, huir sin mirar atrás y pergeñando la siguiente trampa.

Marty supremo chalamet 1200

Igual de apasionado, irresistible y muy poco confiable es, claro, en sus relaciones afectivas, ya que en esos primeros minutos de película (dura dos horas y media) Marty se desentenderá de los pedidos de su madre, dejará embarazada a Rachel Mizler (Odessa A'zion) y seducirá en un hotel de lujo a Kay Stone (Gwyneth Paltrow), una estrella de cine de los años '30 en decadencia que está casada con el multimillonario Milton Rockwell (Kevin O'Leary, notable). Frente a semejante descripción, sería lógico pensar que estamos ante un verdadero monstruo, un mitómano arrogante, un tramposo compulsivo, pero aunque esas caracterizaciones sin dudas le caben, Safdie y Chalamet lo convierten al mismo tiempo en un personaje muy atractivo, simpático y hasta por momentos querible.

Marty Supremo tiene la impronta y la estructura de una película deportiva (el motor principal del protagonista será la alcanzar la revancha contra su némesis nipona), pero Safdie le suma múltiples capas y derivas que funcionan casi siempre bien tanto de forma independiente como también en una articulación que las termina potenciando: hay, además de la sufrida historia de amor con Rachel, una subtrama policial ligada a un gángster (el gran Abel Ferrara) que pierde y hará todo por recuperar a su perro; y otra en la que a través del duelo entre Mary y el mencionado Milton Rockwell se exponen las profundas diferencias de clase que irán atravesando todo el film.

Más allá de que quizá su extensión resulte un poco exagerada, Marty Supremo nunca pierde la intensidad, el vértigo ni la capacidad de sorpresa. Las decisiones estéticas (se filmó en 35mm, usando cámaras Arriflex y lentes anamórficos antiguos para conseguir una look retro propio de los años 50), musicales (pese a su época se incluyen varios clásicos del pop ochentoso como The Perfect Kiss, de New Order; I Have The Touch, de Peter Gabriel; Forever Young, de Alphaville; y Change y Everybody Wants To Rule The World, ambas de Tears For Fears), coreográficas (las partidas de ping pong parecen escenas de ballet) y narrativas -a partir de un virtuoso guion que nos transporta del Lower East Side de Manhattan, a las secuelas del Holocausto nazi, a las pirámides egipcias o a un gira de los Harlem Globetrotters- hablan a las claras de una audacia y una experimentación que se ven recompensadas en los alcances y resultados finales.

COMENTARIOS

  • 11/02/2026 17:14

    El cineasta norteamericano JOSH SAFDIE (n.1984) filmó esta película al servicio del productor y actor protagonista TIMOTHÉE CHALAMET (n. 1995) del género «buscando desesperadamente un Oscar». Basándose en la vida del tenista de mesa MARTY REISMAN (1930-2012) en los primeros años de la década de 1950 cuando de ser un simple vendedor de zapatos se convirtió en un deportista famoso de un deporte de escasa popularidad en su tierra pero que despertaba pasiones en la JAPÓN de la segunda posguerra donde un pueblo necesitaba de éxitos después que EE.UU le arrojó dos bombas atómicas, hecho que la película no se toma molestia en hablar, como si fuera algo minúsculo. El veinteañero MARTY hará de todo para abrirse en un deporte hiper individualista y habrá en un largo film de 150 minutos mezcla de géneros (comedia, policial, deportes, filosofía de vida y algo de política) La película es vértigo puro alternando escenas muy buenas como la de los partidos de tenis de mesa y otras prescindibles como el affaire que MARTY tiene con una actriz decadente (pobre actuación de GWYNETH PALTROW) o la introducción forzada de una parodia de mafioso (ABEL FERRARA) Se salva del incendio gracias a la excelente actuación de CHALAMET que quizás gane el Oscar con el que viene soñando desde hace tiempo (5/10)

DEJÁ TU COMENTARIO


CRÍTICAS ANTERIORES


Crítica de “El afinador” (“Tuner”), película de Daniel Roher con Leo Woodall, Havana Rose Liu y Dustin Hoffman
Diego Batlle

Tras un amplio recorrido por prestigiosos festivales como Telluride, Toronto, Londres y Sundance, llega a 51 salas argentinas este valioso debut en el largometraje de ficción del canadiense Roher, ganador del Oscar a Mejor Documental por Navalny (2022).

LEER MÁS
Crítica de “Moscas” y entrevista al director mexicano Fernando Eimbcke
Violeta Kovacsics y Diego Batlle

-Tras su première mundial en la Competencia Oficial de la Berlinale 2026, llega a los cines comerciales (1º de julio en México y 2 de julio en Argentina y en Colombia) el quinto largometraje del realizador de Temporada de patos (2004), Lake Tahoe (2008), Club Sandwich (2013) y Olmo (2025).
-Este especial incluye una crítica de Violeta Kovacsics, una charla vía Zoom entre Diego Batlle y el realizador, y reseñas de tres de sus films anteriores, que por estos días se suman a la plataforma de MUBI.

LEER MÁS
Balance del primer semestre de 2026: Las mejores películas extranjeras
Diego Batlle

Cuarta y última entrega de nuestras listas y rankings con lo más destacado de la primera mitad del año, en este caso dedicado a los lanzamientos en salas comerciales y en streaming de películas extranjeras (se incluyen además el Top 30 del Festival de Cannes 2026 como adelanto de varios films de los que se hablará en los próximos meses).

LEER MÁS
Balance del primer semestre de 2026: Las mejores películas argentinas estrenadas en salas
Diego Batlle

Seguimos con las listas y rankings con lo más destacado de la primera mitad del año, en este caso dedicado a los lanzamientos comerciales en salas (no se incluyen films que se proyectaron solo en festivales).

LEER MÁS