Críticas
Estreno en cines
Crítica de “Star Wars: The Mandalorian & Grogu”, película de Jon Favreau con Pedro Pascal, Sigourney Weaver y Jeremy Allen White
Un veterano de la franquicia como Jon Favreau concibió un film mecánico que luce como un episodio doble (o triple) de la serie, con -claro- mayor presupuesto y despliegue de escenas de acción
Star Wars: The Mandalorian & Grogu (Estados Unidos/2026). Dirección: Jon Favreau. Guion: Jon Favreau, Dave Filoni y Noah Kloor. Elenco: Pedro Pascal, Sigourney Weaver, Jeremy Allen White, Steve Blum, Matthew Willig, Hemky Madera y Jonny Coyne. Fotografía: Dave Klein. Música: Ludwig Göransson. Distribuidora: Disney. Duración: 132 minutos.
Desde que revitalizó el cine de superhéroes con una película fundacional del imperio Marvel como Iron Man, la carrera de Jon Favreau quedó ligada a una idea de espectáculo hecha de narraciones ágiles, personajes carismáticos y una puesta en escena capaz de hacer convivir gigantismo tecnológico y sentido de la aventura clásica. Esas virtudes, sin embargo, brillan por su ausencia en Star Wars: The Mandalorian & Grogu, una película que parece avanzar en piloto automático, incapaz de recuperar el espíritu aventurero que alguna vez convirtió a Favreau en uno de los grandes artesanos del blockbuster moderno.
Situada entre el Episodio VI y el VII, y luego de las acciones desarrolladas en las tres temporadas de la serie protagonizada por Pedro Pascal, The Mandalorian & Grogu presenta un escenario donde la República se ha impuesto e instaurado un nuevo régimen llamado Nueva República. Pero sobreviven pequeñas células sueltas de las fuerzas del Imperio, las mismas que el otrora buscador de recompensas y su inseparable amigo Grogu ahora se encargan de desactivar.
En esas anda cuando recibe de su superiora —una Sigourney Weaver con un rol muy similar al que interpretaba en Avatar— una nueva misión: ir tras los pasos del hombre que completa un organigrama cuidadosamente elaborado con las conexiones entre quienes ahora conforman el bando rebelde. Lo anterior es, claro, apenas una excusa para poner en movimiento a la dupla, un viaje en el que, a diferencia de lo que mandatan los relatos de aventura, no parece conjugarse la existencia de nada importante. O, dicho de otra manera: podría ocurrir cualquier cosa que, sin embargo, nada parece significar un verdadero peligro.
La película funciona como una sucesión de persecuciones, peleas, criaturas gigantes y escalas en distintos planetas enhebradas con la prolijidad de quien conoce perfectamente el funcionamiento de la franquicia, pero sin encontrar nunca una razón narrativa lo suficientemente fuerte como para justificar semejante despliegue. Más bien lo contrario, ya que da la sensación de que los conflictos están diseñados apenas para conducir a la acción siguiente.
Es quizás el síntoma más visible de que Star Wars: The Mandalorian & Grogu jamás consigue desprenderse del formato serializado que le dio origen. Lo que Favreau entrega aquí se parece más a un episodio doble (o triple), con mayor presupuesto y escala visual, pero incapaz de encontrar una verdadera entidad propia. Es, a lo sumo, un puente hacia futuros productos del universo Star Wars antes que una obra autónoma, una película pensada para el agrado de los fans y no mucho más.
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La película se tiene que ver 3d,4xd.para tenga gracia