Festivales

25ª edición

Festival de Mar del Plata 2010: Críticas de la sección Panorama

-Amplia cobertura de los films seleccionados para la muestra más esperada (por el nivel de los directores) de toda la programación. Un repaso que incluye joyas como Tournée (foto), de Mathieu Amalric; los dos nuevos largometrajes de Hong Sang-soo (HaHaHa y Oki's Movie); Poetry, de Lee Chang-dong; I Wish I Knew, de Jia Zhang-ke; y Scott Pilgrim vs. The World, de Edgar Wright, entre muchos otros.
-Títulos reseñados: 28.

Publicada el 13/11/2010

Ultimas críticas incluídas:

-Thirty Two Short Films About Glenn Gould
-My War Years: Arnold Schoenberg
-The Myth of the American Sleepover
-Rubber
-Tiny Furniture
-Symbol
-La noche que no acaba
-Nunca me abandones
-Red Shirley
-Inside Job


Hong Sang-soo por dos

1- HaHaHa, de  Hong Sang-soo (Corea del Sur). Calificación: 9

El maestro coreano nos regala otra de sus comedias de enredos amorosos con intelectuales como protagonistas (en este caso, un director, un crítico de cine y un poeta). Ambientada en una ciudad portuaria, las distintas historias se entrecruzan para describir las desventuras de unos personajes tan inestables como encantadores. Algunos consideran al director una suerte de nuevo Woody Allen (hace una película por año y trabaja siempre sobre esquemas temáticos y narrativos similares), pero Ha Ha Ha -más allá de cierto inevitable déjà vu- resulta un film liviano, luminoso y encantador, de esos que hacen más gozosa la experiencia de transitar un gran festival. Ganadora de la sección Un Certain Régard de Cannes 2010.


2- Oki’s Movie, de Hong Sang-soo (Corea del Sur). Calificación: 9

En la reseña anterior nos referíamos a Woody Allen, pero el cine de Hong es heredero de la nouvelle vague y, en el caso de Oki's Movie, decididamente rohmeriana. En cuatro historias distintas (con los mismos protagonistas en diferentes situaciones y perspectiva), el gran director coreano ofrece variaciones sobre sus temas de siempre: el cine, el amor, el compromiso. Dentro de un film íntegramente disfrutable, el principal hallazgo es el cuarto (y extraordinario) episodio, en el que por primera vez le cede el punto de vista a una mujer.

Aquí se puede leer la amplia y excelente crítica de Manuel Yáñez Murillo sobre este film, tras su presentación en el Festival de Nueva York.


Xavier Dolan  por dos

1- Yo maté a mi madre / J’ai tué ma mère, de Xavier Dolan (Canadá). Calificación: 8

Con su opera prima, multipremiada en Cannes 2009, Dolan se convirtió en una de las grandes apariciones del cine de los últimos años dentro del prolífico movimiento quebecois. El propio Dolan interpreta a un frustrado joven gay de 17 años que mantiene una relación de amor-odio (con más odio que amor) con su madre divorciada, mientras intenta -sin suerte- conseguir su ansiada independencia. El film logra una tensión (psicológica) que lo hacer por momentos insoportable, pero se trata de una impecable e implacable disección de dos personalidades al borde de un ataque de nervios (y de otras cosas también) en la que muchos vieron ciertas huellas de la filmografía cassavetiana.

2- Les Amours imaginaires, de Xavier Dolan (Canadá). Calificación: 7

Este chico-maravilla del nuevo cine de Quebec -que en 2009 fue la gran revelación de la Quincena de Realizadores con J'ai tué ma mère- regresó en 2010, con 21 años recién cumplidos y ya "promovido" a la sección Un Certain Régard, con un triángulo amoroso entre un chico gay (el propio Dolan) y su amiga, una excéntrica y atractiva muchacha, que disputarán entre ellos por enamorar a un carilindo recién llegado. Con un espíritu muy nouvelle-vague, con un esteticismo manierista (mucha cámara lenta, colores fuertes, gran presencia del diseño, vistosos encuadres) que remite al cine de Wong Kar-wai y a la reciente Sólo un hombre, de Tom Ford, con una (impactante) banda sonora a-la-Tarantino, este talentoso y desfachatado actor-director de Montreal ofrece un film no del todo redondo o convincente, pero sí bastante subyugante.



Otras reseñas

-Poetry, de Lee Chang-dong (Corea del Sur). Calificación: 9

Habitué de Cannes y ex ministro de cultura de su país, el director de Oasis, Peppermint Candy y Secret Sunshine continúa con su exploración del melodrama de fuerte espíritu humanista (aborda la posibilidad del perdón y la reconciliación incluso luego de situaciones extremas) sin por eso caer en la simplificación tranquilizadora. El film está narrado desde el punto de vista de una mujer de 66 años a cargo de su nieto, un adolescente que podría estar implicado junto a sus amigos en la violación (seguida de suicidio) de una compañera de clases. Mientras la heroína trata de lidiar con el joven (y con las consecuencias de sus actos), empieza a sufrir los primeros síntomas de Alzheimer y se inscribe en un curso de poesía como forma de catarsis y de exploración interior. Se trata de un film bello, profundo, espiritual, inteligente y conmovedor, de esos que no deberían pasar inadvertidos a la hora de la premiación del jurado liderado por Tim Burton.


-Tournée, de Mathieu Amalric (Francia). Calificación: 8,5

En su cuarto largometraje como director, este notable actor -aquí también protagonista del film- interpreta a un ex productor de televisión que abandona todo para acompañar a unas strippers norteamericanas bastante veteranas y excéntricas durante una intensa gira que él mismo va organizando en distintas ciudades (en su mayoría portuarias) de toda Francia. Este hombre divorciado, padre (bastante incapaz) de dos hijos y dueño de una vida desordenada intentará sin demasiada fortuna utilizar sus viejos contactos en el show-business para sostener este espectáculo denominado Cabaret New Burlesque (los números erótico-musicales coreografiados e interpretados por estas “chicas” orgullosas de exhibir sus cuerpos imperfectos son bastante creativos y vistosos). Más allá de sus fuertes desniveles (tiene escenas llenas de ingenio y audacia, y otras que se quedan en el regodeo visual o caen en un snobismo demasiado banal), es de agradecer que el Amalric director apueste por un cine vivo y visceral -por momentos algo caótico- en el que conviven la provocadora literatura de Céline, All That Jazz, el cine de Pedro Almodóvar, la estética de Federico Fellini, el espíritu de John Cassavetes, cierto delirio a-lo-John Waters y, claro, una fuerte influencia del tono tragicómico de su amigo y mentor Arnaud Desplechin.


-La noche que no acaba, de Isaki Lacuesta (España). Calificación: 8

En este documental para la cadena TCM, el gran director de Cravan vs Cravan y La leyenda del tiempo reconstruye la historia de Ava Gardner, más precisamente, su intensa relación con España, donde rodó varias veces, vivió algún tiempo y tuvo no pocos romances (los toreros eras sus favoritos). Con un impresionante material de archivo, buenos testimonios y esa capacidad para encontrar la forma de narrar con elegancia e inteligencia (y aquí un gran espíritu cinéfilo), Lacuesta toma como uno de los ejes el rodaje de Pandora, en 1950, con convulsionó al pequeño pueblo pesquero de Tossa, en la Costa Brava. Las arbitrariedades de la MGM, sus múltiples affaires, su alcoholismo, su relación con el franquismo y con Perón, su degradación física y su entereza como mujer son algunos de los temas que aborda este fascinante ensayo que, además, tiene un gran sentido del humor. 


-I Wish I Knew, de Jia Zhang-ke (China). Calificación: 8

Un siglo, una ciudad (Shanghai), 18 historias de vida, 138 minutos de gran cine. Eso es lo que propone el genial director de El carterista, Platform, Placeres desconocidos, The World Naturaleza muerta. El realizador chino filma (como pocos) las bruscas contradicciones y los violentos cambios de esa megaciudad (histórico puerto de comercio entre Oriente y Occidente) y luego se sumerge en los recuerdos que le regalan los personajes nacidos allí, pero en muchos casos -fruto de los vaivenes políticos- emigrados a Hong Kong o Taiwán. Por supuesto, no faltan las referencias al cine (se entrevista a una actriz de Wong Kar-wai, Hou Hsiao-hsien cuenta anéctodas de su vida, hay un episodio dedicado a una película que Michelangelo Antonioni filmó allí a comienzos de los años '70 y que generó un escándalo entre los líderes comunistas por lo que se consideró una mirada "antichina"). Pasado y presente, belleza y melancolía, política e intimidad se combinan (se confunden) en una joya que se ubica entre lo mejor visto en esta edición.


-Scott Pilgrim vs. los siete ex de la chica de sus sueños / Scott Pilgrim Vs. The World, de Edgar Wright (Estados Unidos). Calificación: 8

La película "pop", "freak", "lúdica", "in" del festival. Videojuegos + videoclip + cómic + artes marciales + comedia romántica + musical + festival de CGI + excesos de cuentos de hadas + espíritu adolescente-juveni en esta historia sobre las desventuras Scott Pilgrim (Michael Cera), un muchacho de 22 años que debe pelear contra los siete ex novias de su objeto del deseo (la bella Ramona que interpreta Mary Elizabeth Winstead), mientras sufre el acoso de una chica china que lo idolatra y lo ama, y debe lidiar con los compañeros de su banda de rock. Con algo del sentido generacional del cine de John Hughes y un gran anclaje en estos tiempos de referencias y consumos  multidisciplinarios. Una nueva demostración del talento e irreverencia del director de Muertos de risa y Arma fatal.


-The Myth of the American Sleepover, de David Robert Mitchell. Calificación: 7,5

Una opera prima ultra independiente que retoma ese subgénero tan querible de la comedia norteamericana como el de las historias afectivas de los estudiantes secundarios. En medio de la explosión hormonal, de las contradicciones propias de toda etapa adolescente, Mitchell retoma los caminos de American Pie, Supercool o el cine de John Hughes (para conseguir algo nuevo y actual. Con una estructura coral (hay más de 20 personajes importantes) y pequeñas viñetas construidas alrededor del pijama-party del título, el director logra que el film sea leve y oscuro, encantador e inquietante a la vez, ayudado por unos deliciosos jóvenes intérpretes. Un film muy disfrutable, especialmente en el marco de un festival. 


-Rubber, de Quentin Dupieux (Francia). Calificación: 7,5

Una de las películas más locas, zafadas, delirantes (y siguen los calificativos) del festival (y de los últimos años). El protagonista es... un neumático que asesina todo lo que se le cruza en el camino (desde conejos o escorpiones hasta seres humanos) de forma telepática, durante su raid en el desierto californiano. Además, está "enamorado" de una morocha. Mientras tanto, hay personas que miran el espectáculo con binoculares y lo van comentandi, mientras alguien (un policía que investiga el caso) expone sobre la poca "credibilidad" de las grandes películas. Producción clase "Z" con efectos visuales con clara reminiscencia del gore, este segundo largometraje del francés Dupieux es una pequeña delicia con claro destino de culto.


-How I Ended This Summer, de Alexei Popogresky (Rusia). Calificación: 7,5

Este nuevo trabajo del ruso Popogrebsky, conocido por los cinéfilos argentinos a partir del estreno comercial de Camino a Koktebel, narra las desventuras de dos expertos en el control de radiaciones (uno veterano y otro joven) que conviven en una base ubicada en el extremo norte; es decir, en la zona más helada e inhóspita que pueda imaginarse. Un par de descuidos y errores harán que ambos deban enfrentarse a experiencias extremas. El director filma cada situación cotidiana con absoluta parsimonia y aprovechando en toda su dimensión la pantalla ancha para retratar la soledad de los protagonisas y la inmensidad y extraña belleza de esos paisajes desoladores.


-Tiny Furniture, de Lena Dunham. Calificación: 7,5

En su segundo largometraje como guionista y directora, la veinteañera Dunham es también la protagonista de esta historia junto a su propia hermana y a su madre, una reconocida artista visual. Más allá de la fuerte veta autobiográfica (autoparódica, confesional), estamos en el universo de la comedia indie neoyorquina, aunque sin caer en los clisés del mumblecore, en la receta Sundance ni en el espiritu de las sitcoms. Una película liviana, sensible y despiadada a la vez. Un film sobre una gordita recién graduada que regresa al hogar familiar, que reivindica las contradicciones, inseguridades y códigos del mundo femenino.


-Inside Job, de Charles Ferguson. Calificación: 7

Con Cleveland vs. Wall Street -también presentada en Cannes 2010- este nuevo documental del director de No End in Sight conforma un díptico fundamental para entender cómo y por qué se produjo la crisis financiera global que puso en jaque al sistema capitalista. Ferguson consiguió testimonios de "jugadores" muy importantes ligados a los bancos de inversión que estafaron a millones de personas y explica en detalle -con un didactismo inevitable en un tema tan árido por sus tecnicismos como éste- quiénes fueron los responsables de este verdadero saqueo debido a una codicia y una falta de escrúpulos sin límites. La película -más allá de ciertos excesos y convencionalismo de índole televisivo- es implacable y demoledora con la administración Bush, pero tampoco deja nada bien parado al gobierno de Obama. El horizonte, por lo tanto, es desolador. 


-Guest, de José Luís Guerín (España). Calificación: 7

Aunque muchos colegas se sintieron defraudados y, es cierto, está lejos de las cimas conseguidas con Innisfree, Tren de sombras o En construcción, disfruté de este extraño documental del talentoso realizador catalán, que aprovechó un largo e intenso año de promoción en festivales de su largometraje En la ciudad de Sylvia para bucear en distintas historias de vida en los más recónditos sectores del planeta y, de paso, encontrarse con gente como Jonas Mekas o Chantal Akerman para intentar desentrañar (si ello es posible) los límites entre ficción y documental. Con una camarita digital siempre lista y la mirada incisiva de un gran director se puede dar la vuelta al mundo y concretar una película más que atendible.


-Outrage, de Takeshi Kitano (Japón). Calificación: 7

Kitano regresa al cine de mafiosos con esta historia que describe la sangrienta e interminable batalla entre diversos clanes familiares de la yakuza japonesa. El mismo Kitano interpreta a uno de los líderes de una banda y protagonista de varias escenas de violencia (hay todo tipo de extremidades cortadas), aunque matizada con mucho humor negro. El nuevo trabajo del creador de Flores de fuego, Sonatine, Violent Cop, Zatoichi y Brother no propone nada demasiado novedoso , pero aunque sea más de lo mismo, siempre es un placer ver sus películas de gangsters.


-Mammuth, de Benoît Delépine y Gustave Kervern (Francia). Calificación: 6,5

Luego de Aaltra (estrenada en los cines argentinos), Avida y Louise- Michel, los excéntricos Delépine y Kervern redoblan su apuesta por la comedia extrema (casi al borde del patetismo) con Mammuth, otra delirante road movie en la que el protagonista (un obeso Depardieu de pelo largo) se retira de un frigorífico de cerdos y, para mejorar el monto de su jubilación, debe viajar por el país buscando certificados de los múltiples trabajos que ha tenido a lo largo de su vida. En el largo viaje a bordo de su vieja moto, Mammuth se topará con todo tipo de perdedores, marginales y hasta con el fantasma de su primera novia (Isabelle Adjani), fallecida en un accidente en la ruta. Una comedia llena de excesos y de altibajos, pero también con mucho encanto, algunos grandes momentos (las escenas del protagonista con su esposa, Yolande Moreau, son impagables) y, claro, el plus que significa la presencia en cámara de Depardieu.


-Nunca me abandones, de Mark Romanek (Reino Unido-EE.UU.). Calificación: 6

Esta película está llena de grandes nombres, de no poco talento y de una historia "trascendente", de esas hechas para conmover y "dejar pensando". El director es el mismo de Retratos de una obsesión, los protagonistas son los carilindos Andrew Garfield, Carey Mulligan y Keira Knightley, el guionista es el cotizado Alex Garland y la novela que la da origen es de Kazuo Ishiguro (un favorito del cine, ya que sus obras fueron filmadas también por James Ivory y Guy Maddin). Narrada en dos tiempos, sigue la historia de tres niños que viven recluidos del mundo en un misterioso orfanato hasta que -al cumplir la mayoría de edad- se les informa su triste destino: sus órganos servirán para trasplantes y, a la segunda, tercera o cuarta operación, perderán la vida. Lo que sigue es una fábula melancólica, romántica, trágica, épica y bella a la vez, con no pocos vicios del cine de qualté (la fotografía, la música). No es el tipo de cine que más me gusta, pero evidentemente tiene su público.


-Red Shirley, de Lou Reed y Ralph Gibson (EE.UU.). Calificación: 6

El inmenso músico debuta en la dirección con este mediometraje en el que entrevista a su prima Shirley, que está a punto de cumplir 100 años (nació en Polonia en 1909). Lúcida, algo sorda y con su simpático inglés con acento de Europa del Este, la querible anciana cuenta cómo escapó de la Primera Guerra Mundial hacia Canadá con sólo dos valijas, cómo fue el recorrido de su familia, cómo trabajó durante 47 años como costurera en Nueva York y muchas anécdotas y recuerdos más. Lou aparece preguntando y riendo con su prima e incluye entre bloque y bloque varios separadores con fotos de la protagonista y música de su banda Metal Machine Trio.


-Symbol (Japón), de Hitoshi Matsumoto. Calificación: 5

Me la había recomendado un muy entusiasta Manuel Yáñez Murillo, pero este film no terminó de convencerme. La propuesta pendula entre la historia de un campeón mexicano de lucha libre y las desventuras de un japonés atrapado en una suerte cárcel futurista en la que le van apareciendo diferentes objetos. La propuesta (tanto desde lo temático como desde lo visual) es experimental, surrealista, satírica y bastante audaz, pero la cosa se torna primero reiterativa y luego trascendente y, así, la propuesta termina por naufragar.


-The Hairdresser, de Doris Dörrie (Alemania). Calificación: 4

Soy un defensor de la directora de ¿Soy linda?, Nadie me quiere, Hombres y Las flores del cerezo, pero esta tragicomedia (exagerada hasta el grotesco, subrayada en su patetismo) sobre una mujer obesa de la ex Alemania del Este que intenta sobrellevar la relación con su conflictiva hija adolescente y sueña con abrir su propia peluquería en un centro comercial me resultó (casi) intolerable hasta en su vuelta de tuerca a-lo-cuento de hadas y en su reivindicación del musical.


-Sangre, simplemente sangre / A Woman, a Gun and a Noodle Shop, de Zhang Yimou (China) Calificación: 3

Fallida remake que Yimou hizo del film Simplemente sangre, de los hermanos Joel y Ethan Coen. Esta ampulosa y artificiosa tragicomedia de época con aires satíricos, estética de western y recargada de efectos visuales no resulta jamás graciosa ni entretenida. Un triste regreso para un director que se consagró en la Berlinale -donde se estrenó su más reciente trabajo- al ganar el Oso de Oro en 1988 por Sorgo rojo, premio que, además, sirvió para lanzar en el terreno internacional a la denominada Quinta Generación de realizadores, que renovó el cine de ese país.


-Submarino, de Thomas Vinterberg (Dinamarca-Suecia) Calificación: 3

El director de La celebración se regodea con todo tipo de miserias humanas (mujeres estranguladas, bebés que mueren al ser abandonados a su suerte, hombres alcohólicos y violentos, drogadictos que vagan por las calles) para ofrecer otra desesperanzada mirada sobre la sociedad danesa, llena de crueldad y golpes bajos.


Dos reseñas musicales de Josefina Sartora:

De la interesante sección Arte en el cine, pude ver dos películas sobre músicos que, realizadas hace ya más de quince años, propusieron maneras originales de documentar la vida de los artistas.

Una de ellas, es Thirty Two Short Films About Glenn Gould, del canadiense François Girard, director de El violín rojo. La figura de Gould siempre resulta sugerente para elaborar hipótesis y comentarios sobre su personalidad polémica, caprichosa y excéntrica, como la de tantos divos. Girard despliega su inventiva en esas tantas viñetas que con diversos abordajes, valiéndose de distintos recursos, retratan la personalidad del pianista. Original manera de realizar un docu-ficción, ya que esta reconstrucción ficcional se vale de retratos íntimos (el músico está muy bien interpretado por Colm Feore), entrevistas telefónicas apócrifas, declaraciones grabadas, listas interminables de los medicamentos que le dictaba su hipocondría, testimonios de amigos y familiares entre los que se destaca Yehudi Menuhin, una animación de Malcolm McLaren inspirada en Gould, y grabación de muchas de sus versiones de Bach y otros compositores. 

No menos original es My War Years: Arnold Schoenberg, de Larry Weinstein. Siéndole imposible registrar testimonios directos sobre el creador de la música contemporánea y el dodecafonismo, Weinstein optó también por la recreación de la época y los personajes que acompañaron al compositor austríaco, y también pintor. Siguiendo una intensa investigación, pone en escena a los testigos -amigos, discípulos, contemporáneos de Schoenberg-, interpretados por actores. Así, pasan ante la cámara Alban Berg, Wassili Kandinsky, Oskar Kokoschka, Alma Mahler, y otros, mientras se hace historia del escándalo que provocó la música de Schoenberg en la tradicional sociedad cultural vienesa de principios del siglo XX. En impecable montaje, muchas de las obras del maestro -Sinfonía de cámara, Noche trasfigurada, Pierrot Lunaire, etc-, algunas con la dirección del gran Pierre Boulez.


Y además:

Tres reseñas de Jaime Menchén-López en la cobertura de Locarno para OtrosCines.com.

-Cold Weather, de Aaron Katz (Estados Unidos). El jovencísimo Katz (28 años)  narra la vuelta a Portland de Doug, quien, después de haber estudiado medicina forense y residir en Chicago, se instala a vivir con su hermana y entra a trabajar en una fábrica de hielo. Aficionado a las historias de misterio, cuando su ex novia desaparece sin explicación se meterá de lleno a investigar qué ha ocurrido. Cold Weather empieza como una descripción más o menos naturalista de varios jóvenes normales (Doug, su hermana, su amigo Carlos) y continúa como una divertida historia detectivesca con algunas dosis de intriga y personajes entrañables. A pesar de una trama muy improbable (y que seguramente provocará algunos comentarios negativos por parte de ciertos críticos), es la película que más he disfrutado del festival hasta el momento. Con un ritmo excelente, situaciones y gestos en los actores muy naturales y difíciles de encontrar en el cine estadounidense convencional, Cold Weather es un delicioso entretenimiento que se disfruta tanto por el estupendo retrato de un Portland lluvioso y gris como por el encanto que desprenden los personajes y las relaciones que se establecen entre ellos. Una película cálida y amable, a pesar del “clima frío” del título.

-Winter Vacation / Han Jia (Vacaciones de invierno), de Li Hongqi. Insólita mirada hacia la sociedad china que ganó el Leopardo de Oro al mejor film de Locarno 2010. Se trata de una particular comedia que ha dividido a la crítica por su puesta en escena austera y su ritmo monocorde, pero que sin embargo encierra una lúcida y original manera de acercarse a la realidad inédita en el cine de este país. Es un premio inesperado en una sección en la que otras películas sonaban más para el galardón principal, y desde luego es un film con difícil distribución fuera de los circuítos de versión original o las filmotecas.

-Ivory Tower, de Adam Traynor (Canadá). Divertida farsa con momentos geniales, que cuenta con posibilidades de convertirse en un film de culto gracias -entre otros aspectos- a la presencia en su reparto de los músicos Chilly Gonzales, Peaches o Tiga. Mención Especial en la sección Cineasti del presente de Locarno.

COMENTARIOS

  • 21/11/2010 13:56

    Gracias Diego por tu sugerencia.

  • 20/11/2010 12:54

    Sí, Graciela, es una verdadera joya. Espero que la copia sea buena porque verla en fílmico es un verdadero placer. La Béart está bellísima. Hacé el esfuerzo, vale la pena.

  • 20/11/2010 12:39

    Diego valen las 4 hs. para ver La Belle Noisesuse?<br /> Gracias

  • 16/11/2010 18:43

    Sí, la vi ayer. No escribí porque ya habíamos subido una reseña desde Locarno, comparto lo que decía Menchén-López. Pequeña, simpática, creativa. Le pongo un "7". Abrazo y nos vemos ¿Estás en MDP?

  • 16/11/2010 18:39

    ¿Viste Ivory Tower, la comedia sobre ajedrez con tantos músicos de culto como protagonistas?

  • 10/11/2010 11:06

    Ricardo, el domingo se subió a la página de El Amante una breve reseña de varias películas del Festival.

  • 10/11/2010 9:27

    Ricardo: Ojo que hace ya 3 o 4 dìas subieron a la página de El Amante una guía previa con unas cuantas pelìculas que se van a dar en Mar del Plata

  • 9/11/2010 12:38

    Ricardo, Lisa: Antes del arranque subiremos reseñas de las películas de la competencia oficial, incluida la de Skolimowski (gran film). Saludos a ambos

  • 9/11/2010 0:30

    que tal la de skolimowski que premiaron en venecia? buena la guia

  • 7/11/2010 13:08

    Me alegro que, como siempre, se tomen el laburo de hacer una guía previa. otros medios tipo El amante hacen una cobertura posterior, que no está mal, pero sólo sirve para darte cuenta de todo lo que te perdiste. Con estas recomendaciones (o anti recomendaciones) uno sabe cómo guiarse, yo voy 4 días 3 noches y trato de ver 4 o 5 pelis por día, con la idea de no clavarme con cosas menores y prescindibles. Espero por el resto de las secciones ¿van a escribir algo de las competencia oficiales?

  • 6/11/2010 18:36

    Leo lo que decis Diego de Lee Chang-dong y Hong Sang-soo (dos directores que me fascinan) y vuelvo a pensar en lo impresionante que es -por cantidad, calidad, diversidad y convocatoria- el cine coreano. No hay nada parecido en el mundo. Son capaces de hacer THE HOST, de bong joon-ho, una película de monstruos a puro CGI mejor que cualquiera de Hollywood, tienen a un maestro de los géneros como Park chan-wook o un cine de arte que es infinitamente mejor que el de muchos países (casi todos). Encima, tienen mucho público. Qué mas se puede pedir.

  • 5/11/2010 18:14

    No está tan mal, parece, la selección de esta sección Panorama si se tiene en cuenta que de las que 15 que reseñás en esta nota, 12 tienen calificaciones de 6 puntos para arriba y sólo 3 son bodriazos ¿no? Esperamos más recomendaciones de las otra ssecciones. GRACIASSSSSSSSSSS me sirve mucho para elegir los días que vaya a MDP. Nos vemos allí.

DEJÁ TU COMENTARIO


FESTIVALES ANTERIORES


Festival de Locarno 2026: Crítica de “Objet A”, película de Ann Oren (Competencia Internacional)
Diego Batlle

La directora alemana de Piaffe (2022) entrega otro de sus incómodas y deformes tragicomedias sobre personajes excéntricos y fetichistas.

LEER MÁS
Festival de Locarno 2026: Crítica de “A margem do rio” (“The Riverbank”), de Matheus Farias y Enock Carvalho (Competencia Internacional)
Diego Batlle

Luego de varios cortos conjuntos, Enock Carvalho y Matheus Farias (editor de El agente secreto y otros films de Kleber Mendonça Filho) debutan en el largometraje con una combinación entre drama y thriller que ahonda en las grietas ideológicas, religiosas, sexuales y sociales de la sociedad brasileña.

LEER MÁS
Festival de Locarno 2026: Crítica de “Hearing” (“Thính Giác”), película de Le Bao (Competencia Internacional)
Diego Batlle

Tras su elogiada ópera prima Taste, ganadora del Premio Especial del Jurado en la sección Encounters del Festival de Berlín 2021, el director vietnamita accedió a la máxima sección de la muestra suiza con otro bello y sugerente ejercicio de slow cinema.

LEER MÁS
Festival de Locarno 2026: Crítica de “September Afternoon”, película de Nicolaas Schmidt (Cineasti del Presente)
Diego Batlle

Prolífico cineasta, videoartista y artista conceptual, el alemán Nicolaas Schmidt debuta en el largometraje con otra apuesta delirante, desconcertante y siempre experimental.

LEER MÁS