Críticas
Cine argentino en streaming
Crítica de “Dibu Martínez: El pibe que ataja el tiempo”, película de Gustavo Cova (Netflix)
-Esta combinación entre documental y animación sobre el arquero del Aston Villa y la Selección Argentina es tan elemental como eficaz, sobre todo pensando en un público familiar y en especial en el infantil.
-Disponible en Netflix desde el jueves 28 de mayo.
Gustavo Cova ya había incursionado en la animación (Boogie, El Aceitoso, Gaturro, la película) y aquí se basa en ilustraciones de Ricardo Liniers e ideas de guion a cargo de Hernán Casciari para reconstruir los hitos de la carrera de Emiliano “Dibu” Martínez.
A esta altura no hay demasiado que no se sepa: sus inicios infantiles en la pensión de Independiente, alejado de su familia; el “padrinazgo” de otro gigante del arco como Miguel Angel “Pepe” Santoro; sus primeros pasos en las selecciones Sub-15 y la Sub-17, la aparición de los captadores del Arsenal que le propusieron irse a probar a Londres, sus años (muchos) como suplente o a préstamo en equipos menores hasta que en pandemia le llegaron las oportunidades que tanto había esperado: una FA Cup con el Arsenal en agosto de 2020, la consagratoria Copa América en Brasil 2021 y el Mundial de Qatar 2022.
Lo suyo ha sido una mezcla de talento, fortaleza mental, perseverancia y profesionalismo, y la mixtura entre testimonios (del propio Dibu, de su hermano Alejandro, de sus padres, de su esposa Mandinha, de sus amigos de toda la vida, del entrenador de arqueros Martín Tocalli, de un tal Leo Messi y de Lionel Scaloni, entre muchos otros) y material de archivo permiten acercarse a la intimidad familiar y deportiva de Emiliano.
No hay grandes hallazgos en el proyecto, más allá de algunos momentos de genuina emoción o ciertas simpáticas ilustraciones de Liniers, pero el documental funciona si se tiene en cuenta que tiene que seducir no a un crítico de cine sino a millones de niños y niñas que lo verán en una plataforma como Netflix. Se trata de un panegírico, un tributo, una celebración, un ejercicio de marketing y, por lo tanto, nadie le preguntará, por ejemplo, por qué ha aceptado ser la cara de una casa de apuesta online.
Cova y Caciari construyen el camino del héroe en ciertos clichés y lugares comunes, pero también con una lógica y una coherencia interna incontrastables. El chico que en las playas de Mar del Plata soñaba con triunfar atajando los remates de su hermano; el muchacho que comió banco demasiados años; el hombre que no pudo estar presente en el parto de su hija; el que inmortalizó la frase “mirá que te como”; el que creó bailecitos que imitaron miles de niños argentinos y enfureció a sus rivales; el que se adueñó del arco de la Selección y fue clave para tantos logros de la era Scaloni.
Dibu Martínez: el pibe que ataja el tiempo es convencional, el documental que podía esperarse en este contexto de producción y exhibición. Cumple con lo que promete, entretiene en sus austeros 78 minutos, pero se extrañan algunas audacias, revelaciones y sorpresas.
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