Festivales
Festivales latinoamericanos
FICValdivia 2025: Críticas de “Deshilando la luz” y “Un eclipse y el caos” (Competencia Internacional)
Reseñas de dos películas latinoamericanas con miradas femeninas que compiten por el Pudú de Oro y el resto de los premios de la sección principal.
Deshilando luz (México, Portugal/2025), de Valentina Pelayo Atilano. Duración: 68 minutos. ★★★✩✩
Otro ensayo fílmico en el que una directora reconstruye la relación con su madre. Otra película sobre el proceso creativo (en este caso de la artista textil Elsa Atilano). Otro diario íntimo sobre el duelo, la pérdida, la ausencia. Deshilando luz, que tuvo en Valdivia su estreno internacional luego de su première mundial en el FICUNAM, recorre terrenos ya muy transitados por el cine del yo (y el nosotrxs), pero en varios pasajes encuentra elementos, formas y recursos como para desmarcarse de ciertos lugares comunes del género.
La película nace del dolor por la pérdida de su madre Elsa y de un viaje introspectivo de más de dos años en busca de alguna forma de sanación y redención. En ese sentido, Deshilando luz combina cine experimental, religión, dinámica familiar y un material de archivo en el que se ve a Atilano (que fue esposa del exdirector de la Cineteca Nacional Alejandro Pelayo Rangel) trabajando en sus telares, pero también -a partir de imágenes de home movies- criando a y jugando con una Valentina por entonces pequeña (mientras suena De niña a mujer, de Julio Iglesias, que resulta una síntesis perfecta de ese rito de pasaje).
Dividida en capítulos y con citas de frases célebres, Deshilando luz resulta por momentos un poco derivativa y algo pretenciosa, pero pronto recupera la sensibilidad y consigue ciertos picos de emoción, como cuando en la parte final las cámaras de la madre y la hija filman a la otra y se encuentran, confluyen en las imágenes de un atardecer que tiene todo el sentido de una despedida.
La directora se expone (de hecho, hasta se desnuda y no solo metafóricamente) y, mientras muestra a su madre tejiendo sus tapices, ella va bordando su propia obra: una película honesta y sincera, por momentos bella, visceral y desgarrador.
Un eclipse y el caos (Chile/2025), de Dubi Cano y Samantha Cabrera. Duración: 70 minutos. ★★½
Ópera prima de Samantha Cabrera y segundo largometraje de Dubi Cano tras Desierto no cierto (2017), Un eclipse y el caos es una película que pendula no siempre con fluidez entre el documental puro y observacional sobre las vivencias de una familia en un pequeño pueblo del sur de Chile y cierto regodeo preciosista en su exposición de la naturaleza salvaje de la zona.
Una abuela y sus cinco nietos viven en ese inhóspito y aislado paraje. La mujer amasa el pan, cocina, cuida a los animales y se ocupa de los niños, que revolotean por el lugar con innegable encanto y simpatía incluso en sus momentos de caprichos y travesuras.
En principio, no pasa demasiado importante (más que el tiempo), pero luego las noticias nos informan de la pandemia de COVID-19, la llegada de unas dotaciones de bomberos nos anticiparán un incendio y el eclipse del título le dará cierta impronta épica a un relato en esencia minimalista, pero que las directoras subvierten con anabólicos como un diseño de sonido recargado y una música incidental demasiado solemne.
Así, lo que podía haber sido un valioso registro naturalista y etnográfico con la generosidad inicial de prestarles la cámara a los niños para que sean ellos los que filmen aspectos de su cotidianeidad se desvía hacia otro bastante más pretencioso, calculado y artificioso, en la línea de una producción de National Geographic.
TAGS
CRITICAS CRÍTICAS CRITICA CINE CHILENO CINE MEXICANO FESTIVALES LATINOAMERICANOS FICVALDIVIA FICVALDIVIA 2025 FESTIVALES CHILENOS DESHILANDO LUZ UN ECLIPSE Y EL CAOS VALENTINA PELAYOCOMENTARIOS
-
SIN COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

FESTIVALES ANTERIORES
-Cuba y la noche ganó la competencia Horizonte y Nuestro cuerpo es una estrella que se expande triunfó en la sección Territórios de la vigésima edición de la muestra mineira, que finalizó el domingo 27 de septiembre.
-Sumamos un Top 5 de films vistos durante el festival.
Tras un largo recorrido por festivales (FIDBA, IDFA, FIDOCS, FICViña, É Tudo Verdade) y antes de su inminente presentación en Asterisco, se exhibió en la muestra mineira el nuevo largometraje de la directora de Yasirée Trance.
La ilusión de un verano sin fin, de la argentina Alessandra Sanguinetti, ganó la competencia Horizontes Latinos y recibió el Premio DAMA de la Juventud, mientras que A veces me entra tristeza, otras veces rebelión, de María Aparicio, obtuvo la Mención Especial de la sección Zabaltegi Tabakalera.
Estrenado en julio pasado en el FIDMarseille, donde ganó el premio a mejor ópera prima, y exhibido hace pocos días en el Festival de Brasilia, donde también recibió un par de distinciones, el notable debut en la dirección de Denise Vieira tiene múltiples elementos que lo vinculan con el cine de Adirley Qeuiros, quien aquí participó como productor ejecutivo.
